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Qué es Altea

Un catálogo de compuestos para investigación de laboratorio. Lo que publica sobre cada uno sigue las cuatro reglas de esta página.

El problema

Una cifra de pureza en una página web no tiene emisor, lote ni documento detrás, así que nadie puede comprobarla y no distingue a quien la cumple de quien la inventa. Con cifras así, quien compra no puede comparar proveedores.

Algo parecido pasa con los datos de dosis: circulan compilaciones con cifras atribuidas a fuentes que no dicen eso, y esas cifras, de tanto repetirse, parecen consenso.

Antes de comparar proveedores conviene saber de qué se habla: qué son los péptidos lo explica en palabras corrientes, línea por línea.

Quién lo analiza

El material lo analizará un laboratorio independiente en Estados Unidos, ajeno al fabricante y a nosotros. Medirá la pureza, confirmará que la molécula es la que dice ser y hará el tamizaje de endotoxinas. Lo que encuentre irá en un certificado con su firma.

Si ese certificado lo firmara quien vende, sería la cifra de la página web en papel membretado. Por eso firmará un laboratorio que no gana ni pierde con lo que salga.

Un certificado responde por un solo lote. Para que responda por el vial que llega, el número del vial y el del certificado tienen que ser el mismo, así que se publicará en la ficha del compuesto, con ese número a la vista.

Qué revisar al recibir el vial

Cada compuesto va en su vial como liofilizado, el polvo seco que se ve dentro del vidrio. El calor lo va degradando, y entre más calor, más rápido.

El certificado describe el lote el día en que se analizó, y lo que le pase al vial después ya no queda en ese papel. Por eso cómo se guarda y cómo viaja es parte de lo que se compra.

Quien lo recibe puede revisar cuatro cosas:

  • El sello de aluminioTiene que llegar entero. Si llega dañado, el certificado ya no responde por ese vial.
  • El número de loteEl del vial se busca en el certificado. Si no aparece ahí, ese certificado es de otro lote.
  • La firmaLa del certificado tiene que ser de un laboratorio que no sea quien vende.
  • La temperaturaCada ficha dice en su tabla de especificación a qué temperatura se conserva ese compuesto.

La lista sirve igual con cualquier proveedor, nosotros incluidos.

Las cuatro reglas

Todas se comprueban hoy, abriendo el sitio.

  • Ningún valor de rellenoSecuencia, peso molecular y pureza salen del certificado. Mientras no haya uno, esas filas no aparecen en la tabla y la ficha avisa que se publicarán con él. Si se rellenaran con un valor plausible, quien lee no tendría forma de distinguirlo de uno real.
  • Procedencia dato por datoEn la pestaña de reconstitución, cada dato dice si se midió en un ensayo clínico, en un modelo animal o si solo circula en compilaciones del sector. La etiqueta de procedencia va junto al nombre del dato.
  • Lo no confirmado, a la vistaCuando una cifra del sector no se pudo confirmar contra una fuente, la ficha la publica aparte, bajo "lo que circula y no pudimos confirmar".
  • Reportes de uso, aparte de los ensayosLo que cuentan quienes usan un compuesto va en un bloque propio, bajo "lo que reportan los clientes". Un reporte y una medición no se pueden leer igual, así que no se ven igual.

Lo que no hacemos

  • No damos protocolo, indicación de dosis ni recomendación de uso, por ningún canal.
  • No vendemos para que se use en personas o en animales, ni para tratar o diagnosticar enfermedades.
  • No publicamos pureza, número de lote ni certificación sin el documento que los respalde.

Un certificado documenta qué hay en el vial. Lo que los estudios reportan sobre el compuesto va en otra sección de la ficha, y ninguna de las dos cosas funciona como indicación de uso.

El mismo límite, pregunta por pregunta, está en las preguntas frecuentes del catálogo.

Dónde está hoy

El catálogo tiene trece productos en seis líneas: doce compuestos de investigación y el agua bacteriostática, que es el insumo con el que se reconstituyen. Ninguno tiene todavía certificado publicado, así que en cada ficha la tarjeta del certificado aparece como pendiente. La página de verificación explica qué medirá el laboratorio.

Las trece fichas, con su especificación y sus preguntas, se abren desde el catálogo de compuestos.

Acercamiento lento a un vial de GHK-Cu. Se distinguen la etiqueta, el sello de aluminio engarzado y el liofilizado dentro del vidrio.Reproducir el video

¿Por qué nosotros?

Cualquier marca puede poner 99% de pureza en su página. La pregunta útil es qué puede enseñarte cuando se lo pides.

  • Lo analizará un tercero

    El análisis quedará en manos de un laboratorio independiente en Estados Unidos, ajeno a quien fabrica el material y a nosotros. Un certificado que firma quien vende es una declaración. La verificación la firma alguien que no gana nada con el resultado.

  • Certificado del mismo lote

    Un certificado describe un lote, y solo ese. Uno de hace dos años, de otro lote, no dice nada del vial que tienes en la mano: sirve cuando los dos llevan el mismo número.

  • El manejo es parte del producto

    El liofilizado, que es el polvo seco dentro del vial, se degrada más rápido cuanto más calor toma. Por eso la cadena de frío decide si el compuesto llega entero o degradado, y un vial con el sello comprometido ya no garantiza lo que dice su certificado.

  • Qué revisar, en cualquier marca

    Antes de comprar, pide el certificado. Mira si trae número de lote, si ese número coincide con el de tu vial, y quién lo firma. Sin documento, o con uno que no se puede ligar al vial, no hay nada que verificar.

Ese último punto vale también para nosotros.